En la noche oscura descubro la dicha de la fe
Los mensajeros aparecen apabullantes
Oigo las voces de mis antepasados aconsejandome
Las tinieblas se apoderan de mi raciocinio
Caigo rendida ante los gigantes de humo
Pero de pronto me levanto
Vuelve la sonrisa a mis labios
Vuelve la niebla a la montaña lejana
Hilo el camino de regreso a casa
Donde habita candente el fuego de tu mirada
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment